La gobernadora María Eugenia Vidal y su ministra de Salud, Zulma Ortiz, recibieron hoy, en Quilmes, la vacuna antigripal y, de ese modo, dieron inicio oficial a la fase de inmunización contra la gripe del Plan Anual de Vacunación en la Provincia. La vacuna es gratuita y ya está disponible en los más de 1.700 vacunatorios públicos bonaerenses.

La vacunación de la gobernadora y de  la titular de la cartera sanitaria ocurre en el marco de la Semana de Vacunación de las Américas -dispuesta por la Organización Panamericana de la Salud (OPS)-, durante la jornada «El Estado presente en tu barrio», una iniciativa de la Provincia para asistir a los vecinos de diferentes localidades en materia de salud, seguridad social y defensa contra la violencia de género, entre otras necesidades.

Con la vacunación antigripal se da inicio a la segunda etapa del Plan Anual de Vacunación que puso en marcha Vidal con el propósito de mejorar las magras coberturas que encontró al iniciar su gestión. En la primera etapa se convocó especialmente a niños y niñas de 5, 6 y 11 años y a las embarazadas.

Quienes deben darse la antigripal

Las personas que deben aplicarse todos los años la vacuna contra la gripe son los que tienen más riesgo de sufrir complicaciones y fallecer por esa enfermedad. Entre ellos figuran el personal de salud, las embarazadas en cualquier trimestre de la gestación y las puérperas hasta el egreso de la maternidad (como máximo a 10 días del parto si es que no la recibieron durante el embarazo).

También, se tienen que vacunar los niños de entre 6 y 24 meses de edad y las personas de entre 2 y 64 años inclusive con factores de riesgo, como enfermedades cardiacas, respiratorias o renales crónicas, inmunodepresión, diabetes y obesidad. Y todas las personas de 65 años y más.

«Ya hemos distribuido en toda la Provincia las dosis que recibimos desde el ministerio de Salud de la Nación», explicó Ortiz e instó a quienes integran los grupos de riesgo a que se acerquen a vacunarse para llegar protegidos a la época de los primeros fríos intensos, que es el momento del año de mayor circulación viral.

Por su parte, el director provincial de Epidemiología, Iván Insúa, explicó que «la gripe es una enfermedad que no debe ser subestimada, porque puede acarrear consecuencias graves en grupos de riesgo». Precisó que las defensas que produce la vacuna se generan entre los 10 y los 15 días posteriores a la aplicación.

Para este año, la formulación de la vacuna dispuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el hemisferio sur está compuesta por las cepas A H1N1, H3N2 e Influenza B.

El Estado nacional adquirió 7.400.000 dosis, de las cuales 5.600.000 corresponden a vacunas para adultos y 1.800.000 para niños. En la distribución interjurisdiccional, el 38 por ciento corresponde a la provincia de Buenos Aires, es decir, 1.941.081 dosis.

Reportes epidemiológicos internacionales indican que, en lo que va de 2016, la cepa A H1N1 de la gripe – que produjo cientos de internaciones y muertes en 2009-, regresó con fuerza al Cono Sur. Por lo tanto, las autoridades sanitarias insisten en que, además de la vacunación, el lavado de manos con agua y jabón al regresar al hogar, estornudar en el pliegue del codo, consultar tempranamente ante síntomas gripales, ventilar los hogares y lugares concurridos y el aislamiento domiciliario en caso de estar enfermo, también contribuyen a la prevención.

Para mayor información sobre el Plan Anual de Vacunación del gobierno de la provincia de Buenos Aires, ingresar a la página web del Ministerio de Salud bonaerense.