Días atrás, un centenar de personas cortaron a la ruta 200, a la altura de la localidad bonaerense de Mariano Acosta, en el partido de Merlo, para pedir justicia por Mabel Da Rocha, la almacenera que, pese a entregar 25.000 pesos, murió apuñalada en un asalto perpetrado anteanoche por cuatro delincuentes.

Vecinos, familiares y amigos de la víctima protestaron con gomas y ramas quemadas con un reclamo que se extiende por todo el conurbano, más seguridad y presencia policial.

La protesta no estuvo ajeno a lo político, ya que fuentes cercanas al ex intendente del partido, Raúl Othacehé, denunciaron públicamente que “mientras en Mariano Acosta motochorros asesinaban a una almacenera”, el actual jefe comunal, Gustavo Menéndez, “bailaba en el Parque del Trabajador Ferroviario”.

Mencionaron, además, que lo ocurrido “escosa de todos los días”, y que “hay profundo malestar por la inacción del Estado local, ya que no funcionan los patrulleros ni las motos pertenecientes al Programa de Protección Ciudadana municipal”.

Desde el gobierno municipal, alegan que “la situación económica no logró despegar, profundizando la tensión social”.

“Recibimos un municipio quebrado financiera, económica y moralmente, ante la situación del aumento altísimo de las tarifas que impactan negativamente en los sectores productivos y sectores vulnerables (…). Nosotros, por nuestra mirada peronista basada en la doctrina social de la iglesia, no podemos ser indiferentes a quienes más sufren”, declaró, en alguna oportunidad, Menéndez. Sin embargo, las soluciones desde el gobierno comunal no llegan.

El hecho que desencadenó la protesta ocurrió en un almacén situado las calles Mar del Plata y Cerrito de la mencionada localidad. Cuando los comerciantes se disponían a cerrar el local,  arribaron cuatro delincuentes en dos motocicletas que se estacionaron en la vereda, los amenazaron con fines de robo y los obligaron a ingresar nuevamente al almacén.

Una vez en el interior, los asaltantes, uno de ellos con un arma de fuego y otro con un arma blanca, le exigieron a la mujer la entrega del dinero al tiempo que le aplicaron a su marido un culatazo en la cabeza que le ocasionó un corte en el cuero cabelludo.

Una fuente judicial explicó a Télam que si bien no hubo ningún “forcejeo o resistencia” de parte de los comerciantes, la mujer “se puso nerviosa”, a raíz de lo cual, uno de los delincuentes le aplicó al menos una puñalada.

De acuerdo a los voceros, los delincuentes se apoderaron de unos 25.000 pesos en efectivo y escaparon, mientras que Mabel fue auxiliada por sus familiares que la llevaron en un auto particular hasta un hospital de la zona donde los médicos constataron su muerte.