El Municipio de Tigre brindó un sentido homenaje a la memoria de Matías Berardi, al cumplirse el sexto aniversario de su secuestro y muerte. El intendente Julio Zamora junto a los familiares y amigos del joven participaron de un acto en una plazoleta en Benavídez, cercana al lugar donde estuvo cautivo en 2010. Allí, descubrieron una placa recordatoria, plantaron un lapacho y luego se realizó una misa en la parroquia Nuestra Señora del Carmen.

Al respecto, el jefe comunal expresó: «Recordamos a Matías como un símbolo de lucha por la vida, con un acto con dolor pero con esperanza de poder recuperar una ciudad para los vecinos en un espacio público nuevo. A lo largo de estos años, en materia de seguridad hemos tenido un crecimiento progresivo. Nuestros esfuerzos están centrados en consolidar un sistema de protección ciudadana con fortaleza».

«Queremos que los espacios públicos sean para el disfrute, el encuentro y la integración de los distintos sectores de la comunidad. Debemos trabajar en políticas sociales y de prevención, tratando de brindarle igualdad de oportunidades. Para eso hace falta el esfuerzo no solo del municipio, sino también el de la provincia y nación y todos los actores de la sociedad para que vivamos en una Argentina más  justa y así evitar este tipo de violencia», finalizó Zamora.

El homenaje tuvo lugar en la plazoleta ubicada en la intersección de la avenida General Pacheco y San Luis, en Benavídez. Hubo gran concurrencia de familiares y amigos de Matías, además de numerosos vecinos que se sumaron a un encuentro consignado a generar conciencia en la sociedad sobre el valor de ayudar al prójimo.

A propósito del mensaje que deseaban transmitir, la madre del joven, María Inés Daverio, afirmó: «El motivo del homenaje es honrar la memoria y la valentía de Matías por siempre. Queremos que se tome conciencia de que hay que ayudar al otro y que hay que visibilizar las cosas que están mal para que pueda llegar un cambio».

Bajo la atenta mirada de los presentes, Zamora y los padres de Matías  descubrieron la placa recordatoria, que hace alusión a su valentía y repudia los actos que atentan contra la libertad y la vida. El acto prosiguió con un minuto de silencio, la colocación de ofrendas florales y la bendición del padre Hernán. Además, se plantó un lapacho, árbol que tiene por cualidad principal la fortaleza.

Por su parte, Juan Pablo Berardi, padre de Matías, contó que «era un chico fuera de serie, querido por todo el mundo y que siempre estaba alegre». A su vez, subrayó: «Es importante la presencia del intendente, que reconoció que todavía quedan muchas cosas por hacer en materia de seguridad. Eso es un paso adelante».

Matías Berardi fue secuestrado el 28 de septiembre de 2010 cuando regresaba de una fiesta en  Capital Federal a su casa de localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz. Lo tuvieron cautivo en un taller de Benavídez, pero al intentar escapar, no pudo recibir ayuda. Los secuestradores lo recapturaron y llevaron a un descampado en Campana, donde lo asesinaron de un tiro. En 2013, el Tribunal Oral Federal N° 3 de San Martín condenó a prisión perpetua a cinco integrantes de la banda que cometió el crimen. Los demás, fueron sentenciados a penas entre 17 y 24 años de prisión.

Estuvieron presentes en el evento, el concejal Alberto Figueroa; el secretario de Servicios Públicos y Conservación de Infraestructura, José María Paesani; el subsecretario de Servicios Públicos, Pedro Heyde; y la delegada de Benavídez Norte, Margarita Bourilhon.