El presidente Mauricio Macri encabezó esta mañana, en el partido bonaerense de Ezeiza, un proceso de incineración de droga incautada al narcotráfico y subrayó que “cuando estamos juntos, retroceden las mafias y el delito” mientras “avanza la tranquilidad, la paz y esa sociedad sana en que queremos vivir”.

El jefe de Estado abogó también por trabajar en forma mancomunada para “recuperar a nuestros jóvenes de la adicción” y señaló la importancia de que en esa tarea se involucren “las familias, las organizaciones, las instituciones religiosas y los líderes barriales”.

Enfatizó que los resultados “nos tienen que llenar de esperanza” y puso de relieve que el combate contra el crimen organizado “genera futuro, esperanza y oportunidades diferentes para todos los argentinos”.

Macri formuló estas declaraciones en una planta industrial ubicada dentro del aeropuerto internacional de Ezeiza, donde participó junto a la ministro de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, del acto de incineración de 15 mil kilos de estupefacientes.

Puso de relieve que simultáneamente se realizaron quemas en las provincias de Santa Fe, Corrientes, Salta y Misiones, por un total de 60 mil toneladas de droga “que no van llegar a contaminar a nuestro jóvenes ni a seguir arruinando más familias”.

Subrayó que “trabajando juntos como estamos haciendo, la Policía Federal con las provinciales, los argentinos somos capaces de hacer grandes cosas”.

El presidente se reunió previamente con Eva Maciel y Ricardo Dolz, padres de Alan, el agente de la División Operaciones Federales de la Superintendencia de Drogas Peligrosas asesinado en abril del año pasado mientras realizaba tareas encubiertas contra el accionar del narcotráfico en el partido bonaerense de San Martín.

“Esta quema es en homenaje a Alan, a su coraje, a su vocación de servicio y también a todos los que hoy, momento a momento, día a día, están dando la batalla en forma anónima”, dijo. “Porque queremos que los argentinos vivan en paz. No queremos más barrios dominados por bandas”, remarcó.

Sostuvo que “si desbaratamos una banda, serán menos jóvenes atrapados en la adicción, perdiendo las capacidades de soñar y de crecer, de prepararse para hacer un aporte importante a esta Argentina que estamos construyendo”.

Macri dijo que es trascendental librar ese combate, “que no es fácil y lo sabíamos desde el principio”, porque “lamentablemente durante muchos años estas organizaciones mafiosas se fortalecieron ante gobiernos que miraban hacia otro lado”.

“Pero desde el primer día nosotros asumimos el compromiso de dar esta batalla y lo estamos haciendo porque creemos que esto es fundamental para la libertad de cada uno de los argentinos”, enfatizó.

Señaló que por “el miedo que meten estas organizaciones, desde el efecto que genera la droga en las familias argentinas, lo que perdemos primariamente es, justamente, la libertad” y al mismo tiempo provoca “padres desesperados”.

El presidente felicitó a las fuerzas de seguridad por la tarea que llevan adelante contra el narcotráfico y afirmó que “tienen todo el apoyo, el respeto y el afecto de los argentinos”.

En tanto, la ministro Bullrich resaltó que cuando culminan los procesos legales “queremos que la droga secuestrada se queme inmediatamente y no permanezca guardada en ninguna dependencia judicial o de las fuerzas de seguridad”.

“Este es el segundo paso de la credibilidad en este proceso que llevamos adelante en la lucha fuerte contra el narcotráfico”, señaló.

Dijo que “muchas veces la gente nos pregunta qué es lo que se hace con los estupefacientes que secuestramos y hoy les estamos mostrando que droga que se incauta, droga que se destruye”.

Asistieron también al procedimiento los titulares de Gendarmería Nacional, Gerardo Otero; Policía Federal, Néstor Roncaglia; Policía de Seguridad Aeroportuaria, Alejandro Itzcovich; y de la Prefectura Naval Argentina, Eduardo Scarzello.

En total, se incineraron 14.807,06 kilos de marihuana y 133,64 kilos de cocaína, incautadas por personal de Policía Federal, Seguridad Aeroportuaria y Gendarmería. A su vez, en la provincia de Salta fueron quemados 410 mil kilos; en Misiones, 10.400; en Corrientes, 21 mil; y en Santa Fe, 2500 kilos.