Un hombre que había pasado a buscar en moto a su hijo al colegio, fue asesinado a balazos por dos motochorros que los persiguieron 10 cuadras hasta que lograron robarles el rodado después de dispararles en la localidad bonaerense de Villa Tesei, informaron fuentes judiciales y policiales.

El hecho ocurrió este jueves alrededor de las 22.30 cuando la víctima, identificada como Juan Gregorio Díaz, de 42 años, empleado de mantenimiento de un centro de diagnóstico, se dirigió a bordo de su moto a buscar a su hijo de 15 años al colegio Santa Marta, ubicado avenida Vergara y Juan de Salazar, en dicha localidad del partido de Hurlingham.

Según informó un vocero judicial, a poco de comenzar a circular en dirección a su vivienda por avenida Juan B. Kiernan, Díaz advirtió que eran seguidos por dos personas con casco a bordo de otra moto.

Al cabo de cinco cuadras, a la altura del cruce con la calle Santa Mónica, los dos sospechosos se acercaron en forma brusca a la moto en la que iban padre e hijo con intenciones de robarla, por lo que Díaz aceleró de inmediato para escapar.

Ante esta situación, los delincuentes comenzaron a perseguir a las víctimas y a unas tres cuadras les dispararon, hiriendo a Díaz en la espalda y a su hijo en uno de sus brazos.

A pesar de haber sido baleado, Díaz siguió manejando la moto dos cuadras más, hasta que finalmente cayó al suelo junto al adolescente, en avenida Kiernan y Orué, siempre en la misma localidad del oeste del conurbano bonaerense.

En tanto, los ladrones los seguían persiguiendo, por lo que cuando el hombre y su hijo cayeron al suelo, les robaron la moto y los dejaron tirados en la calle, para escapar luego en sentido contrario, informaron las fuentes.

Díaz fue trasladado en ambulancia hacia el Hospital Posadas de la localidad bonaerense de Haedo, donde finalmente murió cuando era intervenido quirúrgicamente debido a la gravedad de las heridas sufridas.

Por su parte, el adolescente fue llevado al Hospital Güemes, también de Haedo, y luego fue derivado al Sanatorio de la Trinidad Ramos Mejía, donde esta noche permanecía internado en observación pero fuera de peligro.

En el lugar del hecho, efectivos de la Policía Científica levantaron rastros y se secuestraron registros de las cámaras de seguridad de viviendas ubicadas en el trayecto de 10 cuadras en el que los delincuentes persiguieron a las víctimas.

Interviene en la causa el fiscal Claudio Oviedo, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 5 del Departamento Judicial de Morón, quien caratuló la causa “homicidio agravado por el empleo de arma de fuego” por el hombre y el mismo delito pero en “grado de tentativa” por su hijo.