La gobernadora descartó el desdoblamiento y ya se lo comunicó al presidente Mauricio Macri.

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, decidió no desdoblar las elecciones en el territorio bonaerense de la agenda nacional “para no cambiar las reglas de juego a poco de la elección”.

Así lo confirmó a Télam el jefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai, al señalar que “no queremos que la gente vaya más veces a votar, porque no nos parece bien cambiar las reglas de juego a poco de la elección, y además porque es muy costoso”.

La explicación está fundamentada en que “pensamos en los bonaerenses sin ninguna especulación electoral”, añadió. Asimismo, confirmó que la decisión ya le fue comunicada “esta tarde al gobierno nacional”.

De esta manera, queda zanjada una discusión entre dos sectores dentro de Cambiemos, ya que muchos, sobre todo desde el entorno de Vidal, como el propio jefe de Gabinete, creían que para ella era beneficioso desdoblar los comicios porque tenía más posibilidades de ser reelecta. Esto se impulsaba con el argumento de que una elección unificada “hace competitivo a cualquier candidato peronista”.

Del otro lado, al ala liderada por el jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, y el asesor Jaime Durán Barba, a la que Macri escucha casi sin cuestionar, no le convencía la estrategia porque sentían que el presidente salía perjudicado. Nadie desconoce que la gobernadora es la dirigente con mejor imagen de Cambiemos y realizar la campaña presidencial con ella al lado, sumado a las dos boletas en el mismo cuarto oscuro en la provincia de Buenos Aires, el distrito que define la elección, es algo muy tentador para la mesa política de la Casa Rosada.

Las dudas que permanecieron hasta hoy se sostenían en intentar conseguir un triunfo rutilante en territorio bonaerense, cosechando más intendencias y conservando las propias. Quienes apoyaban esta lógica pretendían que luego María Eugenia Vidal acompañara, triunfante, al presidente Macri en sus recorridas de campaña.

Está mirada no prosperó y la puja la ganó centralmente el jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, quien se opuso desde el primer momento a la idea de Vidal de separar las elecciones provinciales de las nacionales.

Por otra parte, queda sin efecto la comisión bicameral conformada por legisladores de distintas bancadas que definirían, de manera no vinculatoria, la factibilidad de un adelantamiento electoral, finalmente trunco.