El dueño de una pizzería fue asesinado de un balazo al ser asaltado por tres delincuentes que entraron a robar a su comercio en la localidad bonaerense de Banfield, informaron fuentes policiales y judiciales.

El hecho ocurrió antes de la medianoche del sábado en la pizzería “Don Albanese”, ubicada en la esquina de avenida Adolfo Alsina y Peña, en dicha localidad del partido de Lomas de Zamora, en la zona sur del Gran Buenos Aires.

Según las fuentes, todo comenzó cuando tres delincuentes armados, vestidos con gorras y camperas, ingresaron al local y amenazaron al dueño de la misma, identificado como Adrián Albanese.

“Estaban cerrando el local y entraron tres individuos con el fin de robarle la recaudación del día, a lo que mi cuñado no se resistió en ningún momento. En las cámaras se puede ver claramente”, contó esta tarde al canal Todo Noticias, Rodrigo, hermano de la esposa de Adrián.

El cuñado indicó que “aparentemente querían sacarle la sortija de bodas y él no se la podía sacar”, y que “en medio de ese forcejeo le dispararon” en la cabeza, aunque esta tarde aguardaban los resultados de la autopsia para saber con precisión donde le impactó el tiro.

De acuerdo a Rodrigo, al momento del asalto “había mucha gente” que pasaba por la esquina por el Día del Amigo pero, “lamentablemente, esta cuadra -por Peña- a la noche es muy oscura”.

Las fuentes indicaron que antes de huir, los delincuentes robaron pertenencias de algunos clientes que esperaban su pedido y también el dinero que había en la caja registradora, mientras que la víctima murió en el lugar minutos después de haber sido baleado.

“El hombre intentó una mínima resistencia para evitar el robo y ahí le dispararon”, dijo a Télam un vocero encargado de la pesquisa.

Por su parte, Rodrigo dijo que los delincuentes “tenían alrededor de treinta años” y que “una vecina dijo que se fueron en un Ford Ka blanco”, por lo que esta mujer “le tomó la patente” y se la pasó a la Policía.

Alertado de lo ocurrido por un llamado al 911, personal de la comisaría de Banfield, ubicada a unos 500 metros de la pizzería asaltada, se trasladó hasta la escena del crimen donde constató la muerte del comerciante, se entrevistó con testigos y comenzó a analizar las cámaras de seguridad.

“Una de esas grabaciones tomó una parte del robo pero no se llegó a ver toda la secuencia”, añadió la fuente consultada.

El hecho es investigado por el fiscal Carlos Baccini, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 6 del Departamento Judicial Lomas de Zamora.

En tanto, familiares, amigos y vecinos repudiaron el crimen a través de las redes sociales y algunos de ellos se reunieron esta tarde frente a la pizzería de la víctima, que tenía un hijo de cuatro meses y era conocida en la zona.

“Mi cuñado trabajó de cero toda su vida. Primero puso la pizzería a dos cuadras y no le iba tan bien. Después se mudaron acá y repuntaron de una manera excelente. Se mataba trabajando todos los días, las veinticuatro horas”, relató Rodrigo, y concluyó: “Dejaron a una familia totalmente devastada”.

Por su parte, una vecina dijo entre lágrimas que al pizzero “lo mataron con total impunidad”. “Su trabajo levantó la cuadra. Los chicos del colegio -sobre Alsina está la Escuela Primaria 7-tenían dónde venir a comer todos los mediodías”.

La mujer contó que Adrián “armó un grupo de Whatsapp” y que “puso cámaras de seguridad para el lado de la cuadra” para reforzar la seguridad del barrio. “Nos cuidaba a todos”, señaló la vecina y en ese sentido recordó que la víctima les avisaba si veía algún movimiento sospechoso y recientemente alertó sobre un arrebato a una mujer.

Y por último agregó que ella se acercó al local poco después del crimen y llegó a escuchar como aún sonaba el celular del pizzero. “La mujer estaba esperándolo y lo llamaba al celular porque no llegaba a la casa”, cerró.