El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, y su compañera de fórmula, Cristina Kirchner, despidieron hoy su campaña nacional en Mar del Plata, donde llamaron a «cerrar el ciclo histórico» del neoliberalismo en la Argentina a través de las urnas.

Fue Cristina Kirchner la que explicó que el encuentro multitudinario en la rambla marplatense no expresaba meramente de un cierre de campaña sino que sintetizaba la clausura del «ciclo histórico» del «neoliberalismo» en el país.

«Que definitivamente nunca más la patria vuelva a caer en manos del neoliberalismo. Debemos evitarle el dolor a los argentinos y argentinas y por eso hoy estamos aquí juntos. Nunca más estas políticas», arengó la ex presidenta, lo cual provocó que la multitud que la escuchaba comenzara a corear repetidamente la consigna «Nunca más».

Cuando la actual senadora nacional de Unidad Ciudadana presentó a Fernández como el «jefe de Gabinete del proyecto político que en 2003 le devolvió la dignidad a los argentinos», el candidato presidencial del Frente de Todos no pudo evitar emocionarse.

El candidato peronista arrancó su discurso con un elogio al postulante a gobernador Axel Kicillof y a la aspirante a intendenta de General Pueyrredón, Fernanda Raverta, por representar, a su juicio, «lo mejor de la dirigencia joven» del país.

Luego recordó los orígenes del kirchnerismo, cuando en 2002, en una reunión del Grupo Calafate, Néstor Kirchner compartió con él su anhelo de dejar de ser «el polo progresista de grupos conservadores» del peronismo, para pasar a la construcción de un proyecto distinto al que el PJ representaba en ese entonces.

«Convoquemos nosotros a los argentinos y seamos nosotros los que levantemos la bandera del mejor progresismo», dijo Fernández, evocando a Kirchner.

También se detuvo en el momento en que Cristina Kirchner le dijo meses atrás que él sería el candidato a presidente, porque había llegado su «turno». «Y uno que es un militante, se sacó el saco del que operaba por la unidad y se puso el saco del que tenía que conducir», reseñó. Y agregó: «Le pedí -a Cristina- hagámoslo juntos y demostremos que el mejor equipo de la Argentina es este, el que piensa por los argentinos».

Según dijo el candidato, el Frente de Todos representa «la esencia de lo que el pueblo argentino quiere». «Sabemos lo que hay que hacer para que Argentina se ponga de pie», subrayó, e indicó que el domingo que viene hay que «empezar a dar vuelta una página oprobiosa que empezó a escribirse el 10 de diciembre del 2015».

En otro pasaje de su discurso, afirmó que se ocupará de «sacar de la pobreza a las cinco millones de personas que -el presidente Mauricio- Macri ha dejado» en esa condición. «Vamos a ocuparnos de sacar del lugar donde han quedado los cinco millones de pobres que Macri ha dejado», se comprometió.

«El domingo boleta completa, y adentro», remató en el final de su discurso Alberto Fernández, ante la atenta escucha de gobernadores, intendentes bonaerenses, candidatos de distintas jurisdicciones y dirigentes nacionales del peronismo.

También fue parte de la jornada el candidato a gobernador del Frente de Todos, Axel Kicillof, quien en su discurso recordó que durante estos cuatro años de gobierno de Cambiemos no hubo solamente un «proyecto neoliberal en lo económico» sino también, un «proyecto neoliberal en lo político, en lo cultural y en lo simbólico», que buscaba imponer una «forma de vida, basada en el egoísmo y en la idea de que el país puede manejarse como una empresa».

Y celebró que: «Hoy podemos decir que fracasó el neoliberalismo en la Argentina». Al respectó, señaló que a pesar de los intentos por que «predomine el individualismo, la sociedad argentina no perdió su identidad”. “Esa identidad es la solidaridad, trabajar con el otro, y no pisar cabezas», enfatizó.

«Argentina, la Provincia y Mar del Plata no quieren un proyecto de individuos, quieren un proyecto para todos y para todas, un proyecto solidario y un gobierno que esté a la altura de eso». «Nuestros candidatos vienen a recuperar los derechos perdidos, a reparar el tejido de la industria y la producción, y a cambiar las prioridades. El trabajo, la producción, la salud y la educación son derechos, y gobernar te da la obligación de reconocer esos derechos», sostuvo Kicillof.

Y concluyó: «Un gobierno distinto está llegando y tenemos que hacerlo realidad este domingo».