Mediante la resolución 377 de la jefatura de Gabinete local, el Municipio exigió al sector bancario asentado en el distrito el cumplimiento de una serie de medidas de carácter obligatorio destinadas a garantizar la distancia social y las medidas de prevención del coronavirus durante la actividad diaria en las diferentes sedes y sucursales.

El primer punto del texto refiere a garantizar el distanciamiento de 1,8 metros entre los vecinos que estén haciendo las filas para ingresar a los establecimientos. Para ello, cada entidad deberá demarcar las veredas y contar con empleados destinados a verificar la ejecución de esa norma básica para frenar la proliferación de la enfermedad.

Asimismo, los bancos deberán priorizar la atención de las personas que pertenezcan a los grupos de riesgo y disponer de mobiliario tales como sillas u otros elementos que aseguren una buena calidad en la atención a dicha población tanto afuera de la entidad como en su interior.

Otro punto destacado es el otorgamiento de turnos. A través de este sistema, se asegurará el orden durante la atención al público y se evitará el aglomeramiento de gente lo cual, implica un serio riesgo para la salud de clientes y empleados.

«Mediante esta nueva normativa que dispuso el intendente Néstor Grindetti obligamos a los bancos a colaborar con el Municipio en el armado de filas en las puertas de cada sucursal, poniendo más recursos de partes de los bancos para garantizar el distanciamiento social y las medidas de seguridad», afirmó el Jefe de Gabinete local, Diego Kravetz.

Esta nueva normativa fue emitida en función de la decisión administrativa 490/2020 que exceptúa a la actividad bancaria del cumplimiento de la cuarentena obligatoria sancionada por el gobierno nacional el 20 de marzo, a raíz de la declaración de la pandemia por coronavirus. El Municipio a través de su área de Control Comunal hará un seguimiento del cumplimiento de la resolución.