Entre los beneficiarios se encuentran trabajadores de las secretarías de Salud, Seguridad, Desarrollo Social y Educación y Empleo. La iniciativa originada en los primeros días del aislamiento social, preventivo y obligatorio involucra en la producción a vecinos, instituciones educativas y empresas.

El FabLab -o Laboratorio de Fabricación Digital- de Vicente López continúa desarrollando mascarillas reutilizables, a través de tecnología de impresión tridimensional, y ya brindó más de 3 mil unidades al personal de las áreas de Salud, Seguridad, Higiene Urbana, Desarrollo Social y Educación y Empleo, que trabajan a diario en la atención y asistencia de personas.

«Ya entregamos 3 mil máscaras entre todo el personal de la municipalidad, con prioridad de aquellas áreas que tienen mayor exposición y contacto con la gente, como el caso de Salud y Seguridad», dijo Eduardo Viñales, secretario de Educación y Empleo de Vicente López.

A diferencia del barbijo o el tapaboca, la mascarilla permite proteger la totalidad del rostro con el plástico, por lo que obstaculiza todas las vías de posible contagio, es decir, ojos, nariz y boca. De cualquier modo, este instrumento se complementa con el barbijo, ya que la utilización de ambos permite una mayor prevención y, en consecuencia, una menor probabilidad de contagio.

Asimismo, el material utilizado en el producto -filamento plástico PLA, acetato y pet traslúcido- es reutilizable y el desecho generado se envía a entidades sin fines de lucro, como “Vuelta de tuerca”, quienes se encargan de reinsertar el material en el mercado productivo.

El jefe comunal se refirió a la importancia de que «nuestro FabLab, a partir del impulso de años de trabajo, pueda desarrollar materiales indispensables para aquellas personas que hoy más nos cuidan, en un contexto muy difícil, en el que este tipo de avances dan cuenta de que cada uno desde su lugar puede colaborar».

«Parte del material que utilizamos con insumo para la producción de las máscaras -remarcó Eduardo Viñales- fue donado por Siemens y Grilon. También recibimos la colaboración de 13 vecinos que pudieron sumarse con la impresión desde sus casas y los 35 colaboradores que se acercaron al FablLab para realizar la producción con nosotros».

Las mascarillas son reutilizables, por lo cual, después de una correcta desinfección ya pueden utilizarse nuevamente. Es una herramienta de protección recomendada a nivel mundial.

Por otra parte, el secretario agradeció y subrayó el aporte que realizaron distintas instituciones educativas del distrito, como las Escuelas Técnicas 1 y 4 y el Centro de Formación 402, que prestaron sus máquinas de impresión tridimensional al FabLab.