Rosana Salinas, vecina del barrio José Altube de José C. Paz, vivió un momento tan increíble como ilegal el pasado domingo, cuando fue reprimida, detenida y trasladada a la comisaría tercera, acusada de haber usurpado su propia casa.

Según le contó la damnificada a Conurbano Digital, el sábado al mediodía se presentaron efectivos de la Policía Bonaerense en su domicilio de la calle Santa María 6041 para solicitarle sus datos y advirtiéndole de una denuncia por usurpación de vivienda, ante lo que Salinas respondió que ella vive en la casa hace 20 años y cuenta con un título de cesión en trámite.

Ése mismo día, los efectivos repitieron el procedimiento a la medianoche, por lo que Salinas decidió comunicarse con su abogada para dirigirse a los Tribunales de San Martín. En principio, creyeron que se debía a una toma en el terreno lindante al predio donde vive.

Al día siguiente, ella, su hermano y la abogada de la familia salieron de la vivienda y fueron interceptados por policías, algunos de ellos vestidos de civil, quienes los detuvieron con el argumento de que habían tomado el domicilio. Los pocos agentes que se identificaron en el medio del violento hecho fueron Walter Pérez, Lipo Sosa y Gonzalo Tune. Asimismo, el operativo estuvo a cargo de quien se presentó como el subcomisario Gatalo, todos ellos integrantes de la comisaría tercera de José C. Paz.

El hecho fue violento, Salinas fue golpeada y quedó con varios hematomas en el cuerpo, además de ser trasladada a la dependencia policial. Además, en el video puede verse que los uniformados ingresan a la propiedad sin ningún tipo de permiso.

La abogada de Salinas le explicó a este medio que la denuncia por usurpación fue realizada por Laura Vallestero, hija de Santiago Caporale, verdadero dueño de la propiedad y con quien su clienta está tramitando la cesión.

Asimismo, aseguró que si bien la denunciante es heredera del dueño de la propiedad, no es tutora ni curadora de Caporale, con lo cual no tiene autoridad sobre la vivienda, la cual está en trámite para pasar a nombre de Rosana Salinas, quien vive allí desde el año 2000.

La letrada también afirmó que los oficiales no presentaron orden alguna y que el operativo fue totalmente ilegal. Una muestra más del atropello que se vive en José C. Paz, producto de un Estado municipal ausente.