Son 50 familias del barrio Piñeiro que comparten un pozo séptico común que debe ser desagotado por la Municipalidad que encabeza el controvertido intendente Mario Ishii. “Se excusan diciendo que no tienen camión, mientras tanto colapsa y los residuos fecales vuelven al interior de las viviendas”, afirmán.

El abandono en que se ven sumidos los vecinos de José C. Paz es indignante. Mientras el intendente debe enfrentar a la Justicia por situaciones irregulares que ocurren en su administración relacionadas, según el mismo indicó, al tráfico de estupefacientes, la gente padece situaciones límite que ponen en riesgo su salud.

Ocurre en las manzanas situadas entre Heredia, Centenario, Gainza y Uspallata. No pueden hacer otra cosa más que, con sus propias manos, desagotar la materia fecal y los desechos humanos de decenas de personas. Humillante e indignante.

Según cuenta uno de los vecinos en contacto con Conurbano Digital, su mujer padece importantes problemas de salud por su enfermedad crónica y secuelas de un ACV, “y además tenemos que pasar por esto, y luego de sacar con pala 3 bolsas de excrementos comunes, debemos rogarles a los empleados municipales de la recolección de residuos que se las lleven”.