“Coti y los brillantes” dieron un show en la costa sanisidrense, en un escenario frente al río y con público en sus autos.

El momento se hacía esperar. Los melómanos se emocionaban con sólo imaginar ese instante en que sus ojos volverían a ver a una banda en vivo, fuera de una pantalla. La charla se repetía, la expectativa crecía. ¿Cómo sería y cuánto faltaría para ese momento?

Finalmente ese día llegó y superó con creces lo que muchos vislumbraban: Hace tan sólo unas horas, “Coti y los brillantes” inauguraron el primer recital -desde el inicio de la pandemia- en vivo, con público, que en sus autos y en familia pudo disfrutar del espectacular show que la banda dio en la costa de San Isidro.

«Esto significa ganar en todo sentido. Es poder disfrutar, despejarse, divertirse, escuchar música, con lo bien que hace. Es salud. Es saber y entender que, con estrictos protocolos, cuidándonos entre todos, se pudo sumar este tipo de propuestas que la gente tanto necesitaba, y así contrarrestar toda la carga que significa el aislamiento social», afirmó el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, desde el predio ubicado en Sebastián Elcano 1718.

Y agregó: «Además es volver a generar actividad económica para la cultura, que tanto padece la pandemia porque la gran mayoría de los artistas sigue sin poder presentarse, y el sector gastronómico».

«Estoy muy emocionado y feliz de haber vuelto a un escenario en vivo, con público. Lo disfruté especialmente al show. Había muchísimas ganas de ambas partes, nosotros de tocar y la gente de escuchar. Esta es la nueva realidad y había que adaptarse, así que me parece bien que este haya sido el formato elegido porque nos seguimos cuidando», comentó Coti Sorokin, finalizado el autoconcierto, que arrancó a las 21 y en el que repasó algunos de sus hits como «Antes que ver el sol», «Canción de adiós», «Tanta magia» y el gran cierre con una joya del rock nacional como «Nada fue un error».

Luego del éxito del Autocine al río, el Municipio de San Isidro dispuso habilitar con protocolos similares esta modalidad que permitió al artista y sus músicos tocar al aire libre, en un hermoso escenario de espaldas al río y respetando el distanciamiento social entre ellos mismos, de no menos de dos metros, mientras los fans coreaban sus canciones dentro de sus vehículos.

Además aquellos que quisieron comer o tomar algo a la par de que escuchaban las canciones lo pudieron hacer ordenando su pedido por Whatsapp, sin necesidad de manipular una carta física, tal como indica el protocolo.

Los puntos más salientes del protocolo que reglamentó el Municipio y permitió la realización del autoconcierto fueron, que no hubo contacto entre los artistas y el público; que el público no pudo salir de sus autos excepto para ir al baño, acompañado por personal del lugar exclusivamente; que antes de ingresar al predio, se les tomó la temperatura a todos los ocupantes de los autos; que también tuvieron que usar tapabocas y llevar un kit de desinfección; y que la comida se pidió únicamente por WhatsApp y se consumió dentro de los autos.

Así, San Isidro volvió a demostrar que continúa promoviendo la regeneración económica y ampliando la flexibilización del aislamiento social, luego de que ya el 90 por ciento de los comercios están abiertos, y recientemente se habilitaron peluquerías, el mencionado autocine, el take away plus, los deportes individuales y las visitas a cementerios, entre otros.

Mateo «el Ruso» Sujatovich, líder de Conociendo Rusia, asistió al autoconcierto con Guillermo Salort, reconocido baterista de Wos, Cazzu y Emmanuel Horvilleur, entre otros. «Dentro de lo que se puede, esto está muy bien y es cómodo», coincidieron.

«La verdad que no lo puedo creer. No veía la hora de poder hacer un programa así y está bárbaro. Para la situación en la que estamos, más no puedo pedir. Coti me parece un fenómeno y esta canción es lo más», remarcó Tomás Benítez, de Beccar, mientras cantaba «Andar conmigo», que popularizó mundialmente la mexicana Julieta Venegas.

El conductor de televisión Nicolás Magaldi concurrió con su familia y sostuvo: «Coti es un amigo y no me lo podía perder. Soy fanático de la música, toco la guitarra y ver esta vuelta me encanta. Es poder sentir que la música está de nuevo ahí, a metros de uno. La organización estupenda».

Disfrutando de una hamburguesa con sus hijos Juan y Florencia, Santiago Madero, de Martínez, resaltó: «Soy muy fanático del rock nacional y cuando me dijeron que iba a estar Coti, en este plan cuidado, no dudé en sacar las entradas. Es una gran experiencia que le recomiendo a todos».

«Esto es el principio de algo que todos necesitábamos. Gracias a San Isidro por esto, gracias a los encargados y a la organización, que me pareció súper prolija», concluyó Nicolás Flores, del Bajo de San Isidro.