Los establecimientos deben solicitar la habilitación a través de la web oficial del municipio y cumplir un estricto protocolo de seguridad que incluye turnos para entrenar, impide el uso de vestuario y permanencia en el lugar.

Tras la aprobación de prácticas de deportes individuales hace dos semanas, llegó el turno de los gimnasios en San Isidro. Los establecimientos deben solicitar la habilitación a través de la web oficial del Municipio y cumplir con un estricto protocolo de seguridad e higiene.

«Realizamos un intenso trabajo junto a los propietarios para ver la forma más segura para que esto sea viable. Estamos muy felices de poder retomar esta actividad, algo que no solo ayuda económicamente a los trabajadores sino también es un beneficio mental para los usuarios», expresó el intendente Gustavo Posse, tras recorrer y comprobar el funcionamiento del protocolo en el Sportclub frente al río.

Las personas que ingresan al gimnasio deben desinfectar sus calzados en la puerta, se les toma la temperatura y se les da alcohol en gel. Una vez dentro, deben mantener una distancia mínima de 5 metros con otras personas, no pueden utilizar los vestuarios, y deben retirarse una vez finalizada la actividad física.

Luego de terminar su turno de entrenamiento, Fernando Rola subrayó: «No puedo estar más feliz porque la verdad lo necesitaba. Está todo muy organizado tanto que ahora es más cómodo entrenar. Hay que respetar y cumplir con lo que se pide. Así nos cuidamos entre todos».

En total, son alrededor de 80 establecimientos que ya pueden pedir su habilitación para abrir sus puertas. Si bien el protocolo es extenso, las reaperturas se están llevando a cabo bajo la modalidad de «burbujas deportivas», es decir, entrenamientos de 1 hora con horarios divididos en turnos y periodos de 20 minutos para la desinfección de toda el área de entrenamiento.

Los gimnasios deben ingresar a la web municipal y solicitar la habilitación correspondiente, que se realiza llenando un formulario y adjuntando una documentación que luego verifica la Secretaría de Inspección, Registros Urbanos y Tránsito, en el lugar.

«Es difícil explicar la alegría que se vive acá tanto para los trabajadores como para los vecinos que vienen. Más allá de cumplir estrictamente con todo el protocolo, tengo que destacar la actitud de todas las personas que se acercaron a entrenar que no sólo cumplieron sino que colaboraron con los trabajadores para que sea un espacio seguro de entrenamiento», contó Emiliano Maccarrone, gerente regional de SportClub y responsable de la sede que abrió este lunes frente al río.

Protocolo para la apertura de gimnasios

La normativa establece requisitos para los asistentes y para los gimnasios. En el primer caso, se indica que deben estar bajo la supervisión de un profesor o instructor; deben presentar un certificado médico de aptitud; no pueden realizar ninguna actividad física de contacto; y no pueden permanecer en el establecimiento ni usar los vestidores.

Para los gimnasios, el protocolo estipula entre otras condiciones que no se permitirán clases colectivas; deberán tener ventilación natural; podrán funcionar de lunes a viernes de 07 a 22 y los sábados, de 07 a 19; no podrán funcionar domingos y feriados; completar en la web del municipio un formulario en el que se solicita un croquis del lugar y el diagrama de funcionamiento; y desarrollar un protocolo de higiene y seguridad propios.

También tendrán que respetar la capacidad máxima permitida por el Municipio en función de los metros cuadrados del lugar, una persona cada 10 metros cuadrados en gimnasios con espacios al aire libre; y una persona por cada 25 metros cuadrados en gimnasios con espacios cerrados con ventilación natural.

Además, tendrán que realizar una hora de corte para desinfección e higienización del lugar, y deberán hacer respetar el distanciamiento de 5 metros por persona. Finalmente, los baños solo podrán usarse para su uso sanitario específico, y deberán ser sanitizados tras cada uso.