Se trata de un importante proyecto iniciado en 2019, ejecutado por ACUMAR y supervisado por el Municipio, que implica una inversión de poco más de 7 millones de dólares.

El intendente Néstor Grindetti y el jefe de Gabinete, Diego Kravetz, supervisaronn el desarrollo de los trabajos ejecutados en el predio de ACUBA para la construcción de la Planta de Tratamiento de Efluentes Líquidos, cuyo financiamiento cuenta con el apoyo del Banco Mundial.

La planta -que será finalizada en un plazo de poco más de 22 meses- tendrá una superficie de más de 23 mil metros cuadrados e incorporará tecnología de punta que permitirá recolectar y procesar entre 8 mil y 12 mil metros cúbicos diarios de residuos de la producción de las curtiembres que integren el Parque Industrial Curtidor, como así también, procesará desechos químicos de otras industrias aledañas.

«Esta importante obra es una promesa de muchos gobiernos, que iniciamos en la gestión anterior y que ahora continúa en el presente la conducción de ACUMAR», afirmó Grindetti, y agregó: » Al cabo de 22 meses tendremos una planta modelo en Argentina que permitirá la radicación de las curtiembres de Lanús en un predio moderno con ventajas comparativas en materia de tecnología y logística».

Esta iniciativa de ACUMAR apunta a contribuir significativamente con el saneamiento del medioambiente a través del traslado y la reunificación de pequeñas y medianas curtiembres que, en forma individual, no podrían afrontar los costos que implican un correcto manejo de los efluentes industriales.

Entre los principales beneficios a mediano y largo plazo, se encuentran el logro de una mayor efectividad en los procesos de eliminación de residuos y una consecuente reducción de su negativo impacto hacia la atmósfera debido al mejoramiento en la calidad del vertido final.

En la actualidad, son más de 60 las empresas en funcionamiento a lo largo de la Cuenca Matanza Riachuelo. De esa cantidad, la mayor concentración está radicada en Lanús.