Los vecinos podrán concurrir todos los días, de 8:30 a 19, al Golf de Villa Adelina; Arenaza, en Boulogne; y el Paseo de los Inmigrantes, en Villa Adelina. Se toma la temperatura en la entrada de los parques, es obligatorio el uso de tapabocas y mantener el distanciamiento social.

El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, anunció hoy la apertura de tres parques públicos en el distrito, el Golf de Villa Adelina, en Panamericana y Fondo de la Legua; Arenaza, en Lamadrid 197; y el Paseo de los Inmigrantes, en Piedrabuena y El Indio, Villa Adelina. Con protocolos de bioseguridad, estarán abiertos de 8:30 a 19 todos los días.

«Los vecinos están actuando responsablemente ante la pandemia. Llegó el momento de que puedan volver a disfrutar de los parques con las medidas sanitarias correspondientes», contó el intendente Gustavo Posse en la reapertura del Parque Público del Golf de Villa Adelina, un espacio verde único de 22 hectáreas con más de mil árboles.

Con respecto al protocolo, antes de ingresar a los parques se les toma la temperatura a los vecinos y hay un tótem con un pedal en su base que al presionarlo con el pie arroja alcohol diluido al 70 por ciento para las manos.

Por el momento no están habilitadas las estaciones saludables ni los juegos, ya que son sitios cuyas superficies son de mucha manipulación. Sí se pueden usar los bancos y hacer actividad física.

«Nuestro lema es contagiar responsabilidad para que podamos seguir saliendo y disfrutando de estos pulmones verdes que tiene nuestro distrito», sumó el intendente.

El subsecretario de Espacio Público, Leandro Martín, señaló: «Estamos muy contentos porque de esta forma de a poco vamos a ir recuperando una nueva normalidad».

Los parques están señalizados con las normas de bioseguridad a cumplir, uso de tapabocas, distancia social, lavado de manos. Además habrá personal del Municipio para que, por el cuidado de todos, se cumplan estas reglas sanitarias.

Dante, de dos años, corría feliz por el gran parque y era uno de los primeros, junto a su madre Paula, en disfrutar del espacio verde. «Estoy enamorada de este lugar. A mi hijo le encanta correr y esto es ideal», expresó la vecina.

Otra vecina que esperaba este momento fue Beatriz Imof, de 82 años. «Estuve seis meses sin salir a la vereda y engordé cinco kilos. Necesitaba empezar a moverme. Estoy muy feliz y todos debemos respetar los protocolos para cuidarnos», concluyó.