Sucedió ayer en Garín, y lo comunicó en sus redes sociales el intendente Ariel Sujarchuk.

Al Centro de Monitoreo Municipal ingresó un llamado pidiendo ayuda urgente por un bebé de 11 meses que había caído en la pileta de una casa, ubicada en Los Álamos y Rucci. De manera automática se dio aviso a SAME, Defensa Civil y Prevención Comunitaria, cuyo móvil número 20 se encontraba a dos cuadras del lugar y fue el primero en llegar a la casa.

Allí, los agentes José Toledo y Matías Albornoz se encontraron con una situación desesperante: El bebé no tenía signos vitales. Con enorme profesionalismo y decisión, comenzaron a realizarle reanimación cardiopulmonar como única posibilidad de salvarle la vida. Pero no solo eso, también decidieron subir al pequeño al móvil de Prevención Comunitaria y trasladarlo a la Unidad de Diagnóstico Precoz de la localidad.

En el trayecto hasta el centro de salud, y mientras continuaban con maniobras de recuperación, el bebé, de nombre Lisandro, abrió sus ojitos y comenzó a llorar.

Los médicos de guardia de la Unidad de Diagnóstico Precoz hicieron el resto: Mantuvieron a Lisandro en observación, corroboraron la estabilidad de su estado de salud y ordenaron su traslado, acompañado por Jaquelín, la mamá, al sector de pediatría del Hospital Erill.

“Este tremendo ejemplo de humanidad con final feliz es una muestra más de la importancia de tener un sistema de emergencia moderno y profesionales bien capacitados en las áreas de seguridad y de salud”, manifestó el intendente Ariel Sujarchuk en sus redes sociales.

Y agregó: “En nombre de todos los vecinos y vecinas del partido de Escobar quiero agradecer infinitamente a estos hombres y mujeres que todos los días ponen en riesgo su vida para salvar las del prójimo. Y decirles de corazón a José Toledo y Matías Albornoz, que para nosotros son verdaderos héroes y que nos sentimos orgullosos de contar con ustedes”.