El jueves despidieron a una trabajadora de la salud del nosocomio, la cual venía denunciando malos tratos y persecusión por parte del Municipio. El viernes, trabajadores del lugar cortaron las vías del ferrocarril San Martín y solicitaron la reincorporación.

Lejos de menguar, el conflicto laboral del Hospital Larcade de San Miguel se acrecienta cada vez más. En principio comenzó como una discusión paritaria común entre un Municipio y trabajadores de un centro de salud público, pero con el correr de los días se transformó en una enemistad que mantiene en alerta a la sociedad sanmiguelina en medio de una pandemia sin precedentes.

Los reclamos comenzaron hace ya casi tres meses y hubo un amague de encuentro entre el personal y el intendente Jaime Méndez, pero en esa oportunidad, el jefe comunal decidió no recibirlos en una actitud poco democrática. «Por la movilización nos tildó de soberbios, maleducados y agresivos y suspendió la reunión», explicó indicó Juan Ocampo, conductor de ambulancia del Larcade.

El miércoles a última hora, el personal se encontró con la noticia del despido de Soledad Dreise, una trabajadora que era de las que más venía denunciando el hostigamiento y las amenazas por parte de gente allegada al Municipio. La carta, con fecha del 14 de abril, tiene la firma del director del nosocomio, Facundo Caiña.

Caiña, también fue noticia cuando irrumpió con las fuerzas policiales en el hospital y cortó una votación de autoridades de CICOP. Ése día, los efectivos secuestraron las urnas para que no se vote.

Este viernes, ante el despido de Dreise, trabajadores solicitaron la reincorporación de la trabajadora y denunciaron agresión física por parte de «gente de Legales del Municipio». Ante esto, se realizó una protesta que incluyó el corte de las vías del ferrocarril San Martín a la altura de Irigoin y una movilización hasta el Palacio Municipal.