La Provincia destinará 70 mil millones de pesos para mitigar el impacto del coronavirus.

El gobernador Axel Kicillof destacó que «la Provincia continuará aplicando el sistema de fases, adhiriendo al nuevo decreto del presidente Alberto Fernández», al encabezar ayer una conferencia de prensa en la que anunció nuevas medidas sociales y productivas para mitigar el impacto de la segunda ola de coronavirus. Fue en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno, junto al jefe de Gabinete, Carlo Bianco, y el ministro de Salud, Daniel Gollan.

«La situación epidemiológica nos estaba mostrando una tasa de duplicación de casos cada 15 días, demostrando que esta segunda ola es mucho más grave y veloz que la que habíamos observado el año pasado», sostuvo Kicillof, y agregó: «En un mes se ocuparon mil camas de terapia intensiva en el Gran Buenos Aires, llevando a un nivel de ocupación del 76 por ciento, lo que implica la saturación del sistema».

El gobernador subrayó que «el esfuerzo que se realizó a partir de las últimas medidas ha tenido un resultado contundente, la curva dejó de crecer vertiginosamente y estamos notando un leve descenso». «Esto no alcanza de ninguna manera, ya que implicaría continuar con el sistema al borde del colapso y resignarnos a vivir con casos graves y cientos de fallecidos todos los días», añadió.

En ese marco, se sostendrán las restricciones y se pondrá en marcha un régimen de entrega de mercadería fuera de los locales pertenecientes a rubros no esenciales, en tanto que se implementarán y fortalecerán controles sanitarios en distintos accesos a la Provincia. Asimismo, ya está en vigencia el sistema de multas, cuyo incumplimiento puede alcanzar los 500 sueldos mínimos -4,3 millones de pesos- y requiere la adhesión de los municipios.

Además, Kicillof anunció «políticas destinadas a la inversión social y productiva que ascienden a los 70 mil millones de pesos, con el objetivo de complementar los planes nacionales y asistir a los sectores más perjudicados por la pandemia».

Entre ellas, se encuentran la ampliación de programas del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, que suma al Servicio de Alimentación Escolar a 300 mil beneficiarios, alcanzando a los 2 millones de niños, niñas y adolescentes. Además, se ampliarán los receptores del programa Envión para capacitación y formación, aumentará la jubilación mínima que depende de la Provincia en 35 por ciento y las pensiones asociadas, y se destinará un 50 por ciento más del presupuesto para la compra directa de alimentos.

En el terreno productivo, se lanzará una nueva edición del Fondo de Cultura y Turismo por 500 millones de pesos y se ampliará el programa Preservar Trabajo, con el objetivo de ayudar a sostener el empleo. Desde el Banco Provincia, se pondrá en marcha una nueva línea de crédito destinada a la compra de materiales para mejorar viviendas y obras pequeñas, se ampliará el programa REPYME y se fortalecerán los planes que promueven el consumo en los comercios de cercanía.

Además, se promulgaron las leyes de Fortalecimiento Productivo, que implica una moratoria general de impuestos patrimoniales para 3 millones de contribuyentes y 3800 pymes; y la ley que crea el régimen de monotributo simplificado para un millón de bonaerenses.

«Todo este esfuerzo tiene como contrapartida el avance permanente de la campaña de vacunación, que la semana que viene alcanzará el hito de los 3 millones de bonaerenses inmunizados con la primera dosis», señaló el gobernador, al tiempo que valoró que «los resultados de los estudios que se están realizando muestran que las vacunas han tenido excelentes niveles de eficacia».

«Esta pandemia dejará postales de una inmensa solidaridad, porque la mayoría comprendió que no se trata solamente de salvarse uno sino, fundamentalmente, de cuidar a los demás», y «hay un compromiso de un Estado presente de un gobierno que cuida, y de un pueblo solidario para seguir luchando contra esta pandemia», concluyó Kicillof.