El Municipio recupera casi la totalidad del material que se genera podando. Solo con la reducción de ramas con equipos chipeadores se logra reducir 2500 toneladas de hojas, ramas y troncos que son reutilizados en programas medioambientales.

El plan de poda anual del Municipio de San Isidro tiene dos patas claves, cuidar su estado fitosanitario y un costado sustentable basado en la recuperación de casi el 100 por ciento del recurso que se genera podando. El programa alcanzó el 60 por ciento de los 55 mil árboles planificados para este año.

Desde Parque Cisneros, en Villa Adelina, donde abundan los plátanos, el intendente Gustavo Posse contó que el plan de poda avanza a muy buen ritmo brindando el cuidado que cada árbol de San Isidro se merece. En vía pública el distrito tiene unos 200 mil árboles.

El subsecretario de Espacio Público, Leandro Martín, recordó que “aquel vecino o vecina, cuyo árbol en su vereda no esté incluido en el actual plan de poda puede solicitar un permiso en Espacio Público para podarlo en forma particular”.

Para solicitar el permiso hay que ingresar a la página web municipal y en 48 horas hábiles se obtiene la autorización. Ya se otorgaron 600 permisos.

Para el plan de poda, el Municipio emplea más de 9 grúas y 3 chipeadoras, entre otros equipos para despejar cuanto antes la vía pública.