El peronismo bonaerense selló la unidad: Kicillof presidirá el partido y Máximo Kirchner liderará el congreso

Tras semanas de tensión, el gobernador sucederá al líder de La Cámpora a partir del 15 de marzo. El acuerdo busca blindar la gestión provincial y posicionar al partido como la principal oposición al gobierno de Javier Milei.

En un movimiento clave para el tablero político de la provincia de Buenos Aires, el peronismo logró evitar la interna y consolidó una lista de unidad. Axel Kicillof será el nuevo presidente del Partido Justicialista bonaerense, sucediendo a Máximo Kirchner, quien pasará a encabezar el congreso partidario.

El acuerdo, gestado bajo la premisa de «unidad hasta que duela», se terminó de cerrar entre la noche del viernes y las primeras horas del sábado. Según trascendió, la propia Cristina Kirchner fue quien dio la orden de terminar con la «discusión endogámica» para enfocar los esfuerzos en la confrontación política con la Casa Rosada.

El nuevo esquema de poder

La estructura de la nueva conducción refleja un equilibrio entre el kirchnerismo, los intendentes del conurbano y la gestión provincial. Kicillof aceptó el cargo bajo una condición clara: Un respaldo pleno a su gestión y garantías de acompañamiento político pensando en el horizonte electoral de 2027.

En cuanto al resto de la cúpula partidaria, se definió que la vicegobernadora Verónica Magario sea la vicepresidenta primera; el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, el vicepresidente segundo; y que el diputado provincial Mariano Cascallares, ex intendente de Almirante Brown, esté al frente de la Secretaría General.

Al frente de la junta partidaria seguirá el intendente de Malvinas Argentinas, Leo Nardini.

A pesar de la unidad a nivel provincial, el escenario no será tan pacífico en el territorio. Se espera que en distritos como Mar del Plata, San Miguel, San Nicolás y Tigre se mantengan las elecciones internas para definir los liderazgos locales.

Un «dique de contención» contra el ajuste

Tras la oficialización de la lista, el PJ bonaerense emitió un documento con un fuerte contenido ideológico. El texto posiciona a la provincia como el «principal dique de contención» frente a las políticas de Javier Milei, a las que calificaron como un proceso de «ajuste brutal y entrega de la soberanía».

El peronismo bonaerense busca capitalizar su rol institucional, destacando que el gobierno provincial actúa como «red y escudo» en áreas donde el Estado nacional ha decidido retirarse, como salud, educación y obra pública.

«No alcanza con resistir. El desafío que tenemos por delante es ser, además de escudo, alternativa y esperanza», reza el comunicado oficial.

Respaldo a Cristina y mirada al futuro

El cierre de filas también incluyó un párrafo dedicado a la situación judicial de la ex presidenta. El partido ratificó su «repudio absoluto a la condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner», calificando el proceso como una ofensiva contra el sistema democrático.

Con las autoridades ya designadas para asumir el próximo 15 de marzo, el peronismo busca transformar la resistencia en una plataforma electoral. El mensaje interno es claro: La victoria bonaerense de finales de 2025 es la prueba de que «a esta derecha se le puede ganar», sentando las bases para lo que será la disputa por el poder nacional en los próximos años.

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