Modernización, pero con demoras: Trenes Argentinos implementó un nuevo sistema de control preventivo de alcoholemia que generó retrasos

Una mañana caótica vivieron este lunes miles de usuarios del transporte público. Las líneas Mitre, Roca y Sarmiento registraron importantes demoras en sus servicios debido a la puesta en marcha de un nuevo sistema de controles preventivos de alcoholemia y sustancias dirigido al personal de conducción y guarda, aplicados de manera previa a la toma de servicio.

La medida se enmarca en un profundo proceso de modernización impulsado por Trenes Argentinos. Su objetivo central es optimizar los controles, mejorar la trazabilidad de los datos, adecuar las condiciones de atención y lograr una mayor eficiencia en la utilización de los recursos operativos.

Hasta el momento, los exámenes preventivos se realizaban de forma completamente presencial por equipos médicos y de enfermería apostados en las distintas bases operativas.

Con el nuevo esquema, el procedimiento se descentraliza y agiliza, ya que el personal de enfermería realiza los controles directamente en el lugar de trabajo, y los profesionales de la salud intervienen a distancia únicamente ante la eventual detección de un resultado positivo.

Asimismo, se implementó una guardia profesional permanente para cubrir contingencias al instante, eliminando la necesidad de traslados físicos de médicos a cada base.

Una prueba de «saturación plena» con impacto en la operación

El debut del sistema se produjo este lunes de manera simultánea en las cinco líneas que opera la empresa estatal. Para calibrar la herramienta, se lo puso a prueba bajo un esquema de saturación plena, analizando en tiempo real los parámetros de funcionamiento para detectar cuellos de botella y efectuar los ajustes técnicos necesarios.

«Ante las demoras registradas, Trenes Argentinos se encuentra trabajando junto con el proveedor del servicio para ajustar los mecanismos de funcionamiento y reducir los tiempos asociados a los controles», informaron fuentes oficiales.

Desde la compañía aseguraron que continuarán monitoreando de cerca esta etapa de implementación. La meta a corto plazo es estabilizar un esquema que garantice los más altos estándares de seguridad operativa, minimice el impacto en las frecuencias y devuelva la previsibilidad al viaje diario de los pasajeros.

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