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Radiografía de la crisis económica: Dos empleos para sobrevivir, un 62 por ciento endeudado y la distancia entre el bolsillo y las estadísticas oficiales

Un informe reciente revela el impacto social del ajuste provocado por el gobierno de Javier Milei en la Argentina. La plata no llega al día 20; el crédito se transformó en un mecanismo de subsistencia; y la desconfianza hacia el INDEC alcanza a 7 de cada 10 ciudadanos.

El último Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora retrata a una sociedad atravesada por una profunda transformación material y subjetiva. Con números que exponen la complejidad de la coyuntura, el estudio de julio revela que el 86,6 por ciento de los argentinos considera que un solo empleo ya no alcanza para vivir, mientras que el 61,9 por ciento debió endeudarse en el último semestre, principalmente para cubrir gastos básicos.

El calendario achicado: La plata que no llega al día 20

La pérdida de poder adquisitivo frente a los precios configuró un escenario donde la capacidad de ahorro quedó reducida a una mínima expresión: Apenas el 9,3 por ciento de los encuestados llega a fin de mes con resto.

El impacto se refleja de forma drástica en el calendario. Un 66 por ciento -2 de cada 3 argentinos- agotan sus ingresos antes o desde el día 20 del mes. Entre los jóvenes de 18 a 39 años, este porcentaje asciende al 85,5 por ciento, evidenciando que los sectores con menos colchón financiero sufren el deterioro de manera más temprana.

Claves del impacto social y económico:

  • Pérdida inflacionaria transversal: El 87,4 por ciento siente que su salario pierde contra la inflación. El malestar cruza la grieta política: Lo admite el 73 por ciento de los votantes oficialistas y el 97,1 por ciento de la oposición.
  • Redefinición identitaria: Impulsados por el pluriempleo y la falta de ingresos, el 53,9 por ciento de los argentinos se ubica hoy en la base de la pirámide, clase baja y media-baja, desdibujando la centralidad histórica de la clase media.
  • Descrepancia estadística: El 67,1 por ciento de la población no confía en los datos de inflación que publica el INDEC, guiando su percepción exclusivamente por lo que experimenta en las góndolas.

Del crédito como progreso a la deuda como subsistencia

En un contexto donde el sueldo se extingue antes de finalizar el mes, el endeudamiento dejó de ser una herramienta de inversión o acceso a bienes durables para convertirse en un salvavidas de emergencia.

De acuerdo con el informe, el 53,7 por ciento de quienes tomaron deuda lo hicieron para pagar gastos básicos, en contraste con el 11,5 por ciento que la destinó a la compra de bienes durables. Esta dinámica afecta con mayor crudeza a los jóvenes: El 35,8 por ciento del segmento de 18 a 39 años recurrió a prestamistas o financieras informales, exponiéndose a tasas y condiciones más riesgosas.

Asimismo, sostener estas obligaciones financieras genera un cuadro de alta vulnerabilidad:

  • El 28,9 por ciento afirma que le cuesta mucho pagar sus deudas
  • El 12 por ciento ya registra atrasos en sus pagos
  • El 6,4 por ciento admite la imposibilidad total de afrontarlas
  • Para el 55 por ciento de los consultados, las altas tasas actuales convierten al crédito en una «trampa» antes que en una solución

La paradoja política: Inflación a la baja y pesimismo en aumento

A pesar de la desaceleración inflacionaria que exhibe la administración de Javier Milei como su principal activo de gestión, el humor social continúa experimentando un fuerte pesimismo. La evaluación negativa de la economía personal llega al 42,8 por ciento, mientras que la percepción sobre la situación general del país trepa al 61,8 por ciento.

Para los analistas de Zentrix Consultora, la explicación radica en que la sociedad no validó la baja de la inflación como un fin abstracto, sino como un medio para recomponer el ingreso. Si esa mejora no se traduce en el poder de compra cotidiano, la macroeconomía sigue percibida como un dato distante.

Mapa de preocupaciones: La economía en el centro de la angustia

Al indagar sobre las principales inquietudes de la ciudadanía, el ranking combina factores institucionales y económicos:

  • Corrupción: 48,8 por ciento
  • Ingresos / Salarios: 46,9 por ciento
  • Incertidumbre económica: 41,6 por ciento
  • Desempleo: 29,1 por ciento
  • Tarifas de servicios públicos: 26,8 por ciento

Mientras que la corrupción encabeza el podio como una lectura moral e institucional del malestar, 4 de las primeras 5 preocupaciones se vinculan de forma directa con el bolsillo y la subsistencia cotidiana.

Sobre el estudio

Los datos surgen del Monitor de Opinión Pública, un estudio desarrollado desde Zentrix Consultora con el propósito de relevar percepciones políticas y económicas de la población residente en la Argentina.

El relevamiento, correspondiente a la medición de julio incluyó 1468 casos válidos con cobertura nacional y se realizó entre el 21 y el 30 de julio de 2026. Se hizo mediante un diseño muestral ponderado por región, edad, sexo y voto declarado -balotaje presidencial de 2023 y elecciones legislativas de octubre de 2025- según el último padrón electoral. La recolección de datos se efectuó a través de un cuestionario autoadministrado en línea, con difusión controlada y posterior depuración de registros inválidos. Bajo estas condiciones, el margen de error teórico se estima en ±2,1 por ciento, con un nivel de confianza del 95 por ciento. Los resultados no deben extrapolarse a niveles subnacionales sin la debida cautela metodológica.

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