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Un demente intentó prender fuego un auto y una estación de servicio en Merlo y los playeros evitaron una tragedia

Una rápida y arriesgada intervención de los trabajadores de una sucursal de Shell frustró el ataque de un muchacho de 20 años, quien roció con nafta un auto, al dueño y el playón. El agresor, que sufría una crisis de salud mental, terminó internado.

Una desgracia con mayúsculas estuvo a punto de ocurrir este último domingo en el partido bonaerense de Merlo. Un joven con claros problemas de de salud mental, y de 20 años de edad, protagonizó momentos de extrema tensión en una estación de servicio al intentar desatar un incendio forestal o de proporciones incalculables mientras un vehículo cargaba combustible. Todo quedó grabado por el circuito cerrado de seguridad del lugar.

El dramático episodio tuvo como escenario una sucursal de la firma Shell, situada sobre la avenida Ricardo Balbín al 5145, en el Barrio Pompeya.

De acuerdo con el informe oficial, el sospechoso, identificado por sus iniciales L.D.J., se acercó al lugar en un principio con una aparente normalidad, solicitándole a un playero que le cargara nafta en un bidón. Sin embargo, en cuestión de segundos, la situación dio un giro rotundo y escalofriante.

El muchacho comenzó a esparcir el combustible por todo el playón y directamente sobre un automóvil de color gris que estaba detenido junto a los surtidores. Como si fuera poco, el propietario del vehículo -que en ese instante estaba contando dinero sobre el capó- también resultó rociado con nafta.

En medio de la confusión, el atacante abrió la puerta del conductor, se metió al habitáculo y se sentó al volante mientras se sacaba la mochila. Ante la escena de inminente peligro, la mujer que iba como acompañante reaccionó con agilidad, bajó del auto y corrió para poner su vida a resguardo.

No conforme con eso, el sospechoso descendió nuevamente, tomó una de las mangueras de los surtidores e intentó hallar algún elemento para generar una chispa y desatar las llamas en una zona altamente inflamable.

Cuando el peligro de una explosión era inminente, la heroica reacción de los empleados cambió el destino de la jornada. Los playeros no lo dudaron: Tomaron matafuegos, se abalanzaron sobre el individuo y lograron neutralizarlo a tiempo, impidiendo que el fuego se encendiera.

Pocos minutos después, personal del Comando de Patrullas de Merlo y efectivos del Destacamento Barrio Pompeya llegaron al lugar, redujeron por completo al agresor y lo detuvieron.

La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción número 7 de Morón, liderada por el fiscal Hugo Ravizzini, quien caratuló el expediente de manera preliminar como averiguación de ilícito.

Fuentes oficiales confirmaron más tarde que el joven atraviesa un cuadro de problemas de salud mental. Testigos en el lugar señalaron que, tras el violento accionar, el muchacho justificó su conducta asegurando que su intención era quitarse la vida.

Tras los peritajes de rigor, se activaron los protocolos sanitarios correspondientes y el sospechoso fue derivado de urgencia al área de salud mental del Hospital Posadas, donde permanece internado.

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