En San Miguel, la trata de personas se mete en el Frente Renovador

Es sabido que una de las banderas más importantes del Frente Renovador es la defensa a ultranza de las políticas de género, y desde esa fuerza política han alcanzado grandes logros como ser la Ley de Paridad de Genero que rige para la conformación de las listas para las elecciones en la provincia de Buenos Aires, grandes convocatorias para las marchas del “Ni Una Menos”, todo ello a fin de erradicar la violencia de género y exigir el cese de violencia contra las mujeres y el reconocimiento de sus derechos, luchando contra las diferentes problemáticas como violencia de genero, trata de personas, diversidad sexual, asistencia a la víctima, educación sexual y comunicación no sexista. Pero San Miguel parece ser la excepción.

Ante la huida de Joaquín de la Torre del Frente Renovador, el actual presidente del Consejo de Partido Justicialista de San Miguel, Claudio Luis Pérez, junto a su esposa y concejal Stella Maris Repetto, se infiltraron abruptamente en el massismo sanmiguelino con la ayuda del oficialismo local.

No hay que perder de vista que Claudio Pérez -en diciembre de 2013- ganó la reñida interna del justicialismo de San Miguel gracias a que contó con el apoyo incondicional del aparato municipal del joaquinismo. Hace mucho tiempo que el PJ local no sesiona, y su sede funciona como “salón de fiestas” siendo alquilado para la celebración de bautismos, cumpleaños, casamientos y, recientemente, fue usado por una filial de la barra brava de River Plate para la previa del último superclásico disputado, y para el lanzamiento de una de las tantas líneas del randazzismo local.

En ese mismo sentido, otro dato a tener en cuenta es que la edil Repetto fue electa en el 2015 por el Frente para la Victoria, en la lista que llevaba a Franco La Porta como candidato a intendente municipal, y al poco tiempo de asumir la banca y luego de varios saltos ornamentales, primero conformó un monobloque denominado “Justicialista” que respondía al diputado nacional Diego Bossio, y tras ese salto fallido al vacío formó otro bloque unipersonal camaleónico en el Frente Renovador, haciendo oídos sordos al pedido expreso de Sergio Massa para que se unifiquen todos los bloques de concejales del Frente Renovador en los distritos bonaerenses.

Pero, curiosamente, Claudio Pérez, no tiene apariciones mediáticas sino que además no puede caminar los barrios del distrito, y esto obedece a una lógica desconocida para la mayoría de la gente. Resulta que en los tiempos cuando era presidente del Concejo Deliberante de San Miguel, durante la intendencia de Aldo Rico, una investigación llevada a cabo por “Telenoche Investiga”, desenmascaró toda una red de trata en San Miguel.

En esa cámara oculta, se puede ver a su “administrador”, Vicente de Serio, en el extinto prostíbulo “Imagina”, comentando de modo natural, como lleva adelante su negocio, y como traslada a las mujeres, muchas de ellas paraguayas, sometidas contra su voluntad a prácticas de vejámenes, haciendo gala de sus contactos y amistades municipales. “Claudio Pérez es mi amigo”, declaró de Serio en ese momento. Pero no sólo lo implicó en una mera amistad, porque investigaciones revelarían un lazo aún más fuerte que demostraban viajes familiares juntos.

En dicha causa penal, además de Claudio Pérez, se encontrarían procesados el ex intendente Oscar Zilocchi y Carlos Diocca -entre otros-, quienes son parte del pasado de San Miguel, y que además Pérez los intentó incorporar al espacio del Frente Renovador sin éxito alguno.

Otra perla negra que surge de las piezas procesales de la causa, es que el defensor particular del procesado Claudio Pérez sería el “lobbista” Mariano Orgeira, quien integra hace muchos años la nómina de la Asamblea Mayores Contribuyentes del Concejo Deliberante de San Miguel, que aprueba año tras año la Ordenanza Fiscal y Tarifaria correspondiente a cada ejercicio, y es hijo del abogado José María Orgeira, ex defensor del presidente de facto Roberto Eduardo Viola, quien además habría sido condenado por cohecho calificado en una causa junto al ex juez Francisco Trovato por Tribunal Oral N° 11 en el famoso caso “Almagro Construcciones”, en la cual perdió la vida un menor de edad.

Pero el nepotismo tampoco resulta ser ajeno a la historia de los Pérez. Fuentes municipales aseguraron a este medio que desde hace ya muchos años fueron bautizados como la “Fundación Felices Los Pérez”, debido a que atienden y cobran en ambos lados del mostrador, o sea como oficialistas y como opositores al gobierno municipal. Prueba de ello, es que Claudio Pérez y su esposa y edil Stella Repetto siempre se muestran como “opositores”, mientras que su hermano Favio Pérez y su mujer Lorena Rivas, también concejal y vicepresidenta primera de Concejo Deliberante, lo hacen como opositores. Debe ser el único caso en toda la provincia de Buenos Aires en el cual dos concuñadas resultan ser concejales en forma simultánea. Esta formula se repite en San Miguel hace ya más de un mandato.

Hoy Claudio Pérez y su mujer se muestran supuestamente como renovadores y estandartes de las políticas que llevan adelante el espacio político de Sergio Massa y Margarita Stolbizer, hoy denominado Un País, que luchan contra la “trata de blancas”, la cual se encuentra en las antípodas de sus vidas de gestión pública, cuyo escándalo sobrevive en el tiempo en la ciudad de San Miguel.

Muchas veces se lo escuchó a Sergio Massa sostener que «los que, de alguna manera, son parte del pasado traen en la mochila causas judiciales y nosotros queremos dirigentes que traigan en la mochila sueños y proyectos para el futuro de la argentina».

Al parecer, todavía nadie le avisó a Massa que en San Miguel, quién no conoce la historia de los Pérez está condenado a repetirla.

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